¿Qué le parece este vino? Cómo se muestran las fallas, incluso si no se pueden apreciar

“¿Qué le parece el Vino Número 4?”

Esta escena se repite constantemente en competiciones de vinos en todo el mundo. Los jueces toman una copa que contiene un vino no identificado. La agitan, la levantan hasta la nariz y luego notan algo desagradable, algo un poco, o muy, desbalanceado.

El problema será principalmente uno de tres tipos: contaminación por corcho, oxidación/reducción, o Brettanomyces un tercero distante. En todos los casos, el vino es mucho menos agradable que lo que debería, pero a veces llega al punto de ser intomable. Según las estadísticas del International Wine Challenge, una importante competencia internacional de vinos que se realiza cada año en Londres, Inglaterra, más del 6% de todos los vinos evaluados entre 2006 y 2010 fueron considerados como vinos con falla por los jueces.

Eso es un montón de vinos defectuosos.

Áreas grises

Cualquiera sea la prevalencia, es más fácil cuando los vinos están evidentemente fallidos, porque entonces se pueden desechar rápidamente. La parte difícil es cuando las cosas no son tan claras.

Si una mezcla de Burdeos se siente, por ejemplo, un poco seca y plana, ¿es solo el Blind wine tasting on whitecarácter polvoso de algunos Cabernets o quizás es que los taninos necesitan un poco más de tiempo o tal vez es un TCA de bajo nivel? Cada vez más estudios están demostrando que el TCA, incluso bajo los umbrales sensoriales en los que la mayoría de la gente pude identificarlo, puede anular los aromas frutales y alterar la percepción del vino ya que afecta los receptores olfatorios.

¿Es el carácter a mermelada y de fruta cocida de otro tinto una elección estilística, un efecto de una cosecha cálida o un problema de exposición excesiva al oxígeno en la botella (o, incluso, solo durante el embotellado)? Si el oxígeno entra en contacto con un vino terminado en niveles mayores a los que debería, ya sea durante el almacenamiento en la cava o en la botella, los efectos de la expresión del vino pueden ser muy notorios.

Y en el otro extremo del espectro, a algunos vinicultores les gusta hacer que sus Chardonnays sean un poco reductivos, lo que produce un carácter a fósforo quemado o a mecha. Pero cuando el carácter tiende a anular los aromas, ¿es porque el vino es demasiado joven y se mostrará mejor después o hubo un problema con la forma en que se manejó el vino en la cava?

Estas son preguntas que los profesionales capacitados con considerable experiencia se preguntan cuando están evaluando vinos. Si tienen dudas, enviarán la botella de regreso y obtendrán otra para comparar, dándole al vino otra oportunidad. Sin embargo, a veces simplemente pueden pensar que un vino es mediocre y darle una baja calificación, lo que significa que una bodega pasó por todo el problema y gasto de presentar el vino esencialmente para nada.

Reacciones de los consumidores

Este tipo de reacción se torna incluso más importante en el mercado. La gran mayoría de los clientes probablemente no se molestará con estas preguntas que pasan por lasWineFaults_Support2 mentes de los profesionales. Para empezar, solo una minoría de los consumidores de vino tiene la experiencia para identificar claramente el problema.

En niveles bajos de falla, donde incluso para los jueces podría ser difícil identificar un problema, un consumidor de vino ocasional podría no entender lo que está pasando y simplemente decidir nunca más comprar ese vino porque no cumplió con las expectativas. Lo que significa que una bodega pasó por todo el proceso de fabricar el vino, embotellarlo y enviarlo a distribución, sin cosechar los resultados esperados.

En resumen, es crucial que el vino se maneje de forma que evite las fallas del vino y garantice que el vino se desarrolle de forma confiable y consistente. Eso incluye tomar los cuidados en la bodega, (uso de gases neutros , cuidado al mover el vino, los niveles adecuados de sulfitos, etc.), pero también usar los tapones adecuados al embotellar y garantizar un almacenamiento correcto posteriormente. Después de todo, la calidad y la confiabilidad son unas de las mejores herramientas de marketing que puede tener una marca.

Sobre el autor

Rémy Charest es un periodista, escritor y traductor que vive en la ciudad de Quebec. Escribe sobre vino y comida desde 1997 en diversas publicaciones impresas y en línea de Canadá y EE.UU., como Devoir, Le Soleil, Coup de Pouce, EnRoute, Palate Press, Punch Drink, WineAlign y Châtelaine y has sido columnista regular de radio en las estaciones CJAD de Montreal y CBC/Radio-Canada. También es jurado de vinos en competiciones vinícolas nacionales e internacionales, especialmente National Wine Awards de Canadá y World Wine Awards de Canadá, organizados por WineAlign.

Comentarios

Dejar una respuesta